Quiero salir ahí fuera y tener algo que contar. Esto no me llena. En cierto modo, esta vida mía no es
real. No estoy ahí fuera, interiorizo. No veo mundo, y así no puedo comérmelo. Estas energías se frustran aquí dentro y tengo ganas de salir, de conocer personas nuevas, interesantes. Ganas de vivir otras culturas, de decir 'yo estuve
allí' o 'volveré'. De contar mis experiencias, que hoy en día están en números rojos.
Si sin apostar, perder, arriesgar o simplemente sin tener que hacer un gran esfuerzo todos ganásemos... Todo tiene un precio, y muchas veces ni si quiera puedes pagarlo en euros. A veces tienes que tomar una decisión, arriesgar para ganar o perder por intentarlo. Tu cuerpo y tu mente se preparan para un esfuerzo extra... Y entonces
actúas. Te arriesgas porque crees que es lo que deberías hacer, y es lo que
quieres hacer. Esquivas cada obstáculo y lo das todo. Y ganas. Porque es cierto que con esfuerzo y voluntad puedes conseguir lo que te propongas; es la clave del éxito, es la clave de todo. Piensas y te das cuenta de lo que has sido capaz de hacer, pese a tu fugaz pensamiento de derrota al comenzar. Lo has hecho.
Porque no es más valiente quien no tiene miedo, sino quien lo tiene y es
capaz de vencerlo... y de estar orgulloso de ello.