Despacio.Nunca es demasiado tarde, nunca un texto es demasiado largo, nunca hay demasiada prisa.
Encuentra el olor, el sabor, la imagen. Encuentra el mensaje.
Escribo mi película, tú lees mis líneas y ves la tuya.

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viernes, 27 de abril de 2012

Sólo tú puedes mandarlos a la mierda.


Increíble como a veces superamos nuestros miedos sin hacer un gran esfuerzo en el momento. El esfuerzo es el que llevamos juntado del sufrimiento del temor, pero no esperábamos que fuese suficiente. Y nos sorprendemos. Donde pensábamos que íbamos a encontrar un ataque de ansiedad, hay una sonrisa de superación. Porque hemos podido, porque nos sentimos bien. Somos grandes.
Nos encontramos en la situación que tanto temíamos, cara a cara con nuestra fobia. Y la superamos, y nos damos cuenta de que somos estúpidos. Y así todos. Porque un tanto por ciento de nosotros es estupidez, y ahora un poco menos. La mitad de nuestros problemas están en nuestra mente, en nuestras cabezas; lamentablemente solemos darnos cuenta tarde.
Sólo te robaré un minuto. Cierra los ojos, inspira, expira fuerte y ábrelos. Ahora piensa, ¿tienes algún problema, alguna fobia? Intenta solucionarlo con la mente, imagina como lo solucionarías en la realidad. La respuesta no es esa. La respuesta no es actuar como en tu imaginación, no es hacer lo que piensas que debes hacer. No del todo. La respuesta es darte cuenta de que es una gran estupidez, de que es como ese pequeño bicho que es mil veces menos peligroso que tú, pero al que le tienes miedo. Un detalle ínfimo. 
Eres más grande que tus problemas y tus fobias, deberías demostrártelo a ti mismo.

viernes, 13 de abril de 2012

Arriesga y cambia.

Quiero salir ahí fuera y tener algo que contar. Esto no me llena. En cierto modo, esta vida mía no es real. No estoy ahí fuera, interiorizo. No veo mundo, y así no puedo comérmelo. Estas energías se frustran aquí dentro y tengo ganas de salir, de conocer personas nuevas, interesantes. Ganas de vivir otras culturas, de decir 'yo estuve allí' o 'volveré'. De contar mis experiencias, que hoy en día están en números rojos.

Si sin apostar, perder, arriesgar o simplemente sin tener que hacer un gran esfuerzo todos ganásemos... Todo tiene un precio, y muchas veces ni si quiera puedes pagarlo en euros. A veces tienes que tomar una decisión, arriesgar para ganar o perder por intentarlo. Tu cuerpo y tu mente se preparan para un esfuerzo extra... Y entonces actúas. Te arriesgas porque crees que es lo que deberías hacer, y es lo que quieres hacer. Esquivas cada obstáculo y lo das todo. Y ganas. Porque es cierto que con esfuerzo y voluntad puedes conseguir lo que te propongas; es la clave del éxito, es la clave de todo. Piensas y te das cuenta de lo que has sido capaz de hacer, pese a tu fugaz pensamiento de derrota al comenzar. Lo has hecho.

Porque no es más valiente quien no tiene miedo, sino quien lo tiene y es capaz de vencerlo... y de estar orgulloso de ello.

viernes, 30 de marzo de 2012

Cuestión de huchas.

Hemos cambiado un '¿te ha besado?' por un '¿te lo has tirado?' y cada año con un año menos.
Niñas de trece años con escotes hasta el ombligo, con fotos que dejan ver su poca capacidad para pensar y con un vocabulario que asusta. 
Niñas que en menos de un par de años romperán su himen y, mucho antes, perderán la dignidad.
Sois un puto adorno, un objeto, un juguete, un pasatiempo. Pero ese tiempo también pasa para vosotras. Pasa, y no vuelve. 
Éste es el lugar de los escotes en invierno, el lugar donde reina la necesidad absoluta de llamar la atención,  donde los niños queremos vivirlo todo en un mismo periodo, y no nos damos cuenta de que, intentando llegar más allá de lo que deberíamos, la acera aún no está construida, y es muy probable que nos atropellen en una zona donde no deberíamos caminar.

viernes, 16 de marzo de 2012

Esto es todo menos justo. Nosotros somos todo, menos justos.

Accidente, tragedia. Se te encoge el corazón y piensas, ¿cómo reaccionaría yo si quienes se hubiesen muerto fueran personas imprescindibles para mí? Leer el periódico puede dejarte con mal cuerpo para todo el día. El no parar de pensar, de darle vueltas a la cabeza. ¿Cómo se encontraran entonces los seres queridos de estas personas?
Me encuentro mal y, finalmente, pienso que hoy voy a tener un mal día.
Y sí, fue así. Es increíble con que facilidad nos olvidamos de los problemas que no son nuestros. Y esa es la diferencia. Al día siguiente tú vuelves a sonreír, pero ellos no volverán a ser los mismos. Esto les marcará para siempre, y de que manera. Una herida imposible de localizar. Una herida subjetiva, pero que duele más que ninguna.
Demasiadas personas han tenido que aprender a dejar correr lágrimas por sus mejillas sin sentir la necesitad de secarlas.
Las noches son distintas. Cada noche implica recordar. Una tragedia te enseña muchas cosas, pero no vale la pena. El precio a pagar es mucho más del que le desearías al que tanto odias.
Los años pasarán y aprenderás a vivir de otra manera con ese dolor. Sonrisas tristes que reflejan tantas cosas... Pero su muerte no es tu muerte, sólo es la muerte de una parte de ti. Suena duro y es cierto a su vez.  Volverás a sonreír. A su tiempo, poco a poco. Seguirás sintiendo ese pequeño vacío de que algo te falta, recordarás y sufrirás, pero ahora con un enfoque diferente. Finalmente, y aunque ahora no te lo creas, recordarás todos los momentos, todas las cosas buenas. Llegarás a recordar esos momentos de alegría sin que duela.
Y ahora me dirijo a todas las personas que no han pasado por esto:
¿De verdad merece la pena sufrir por problemas de mierda?
Disfruta.
Recuerda esto.